Preguntas Frecuentes

La tasación de un inmueble rural es significativamente más compleja que la de uno urbano, ya que no solo se valora el ladrillo o la ubicación, sino la capacidad de generar ingresos y las condiciones naturales del entorno. Nuestras tasaciones rurales combinan el Análisis Comparativo de Mercado con un enfoque Productivo-Técnico. Evaluamos la aptitud del suelo, la calidad del agua, las precipitaciones históricas y el estado de la infraestructura (alambrados, galpones y accesos). Esto nos permite determinar un valor real basado en lo que el campo representa como unidad de negocio y patrimonio.

Para iniciar el proceso, solicitamos la escritura de la propiedad, el comprobante de pago del impuesto inmobiliario (ATM/Rentas), los planos aprobados y el DNI de los titulares. Nosotros nos encargamos de verificar que toda la documentación esté en orden para garantizar una operación segura.

Al comprar, debes considerar los honorarios inmobiliarios, los gastos de escrituración (honorarios del escribano y aportes) y los impuestos de sellos correspondientes. Te brindaremos un presupuesto detallado de estos costos antes de realizar cualquier reserva para que operes con total transparencia.

Contamos con informes detallados que incluyen mapas de suelos, historial de cultivos y registros de precipitaciones de la zona. Además, facilitamos la coordinación con ingenieros agrónomos para realizar calicatas o análisis de laboratorio si el cliente lo requiere antes de la compra.  

Vital para quienes compran pensando en desarrollar un proyecto inmobiliario o familiar. Antes de publicar una propiedad rural, auditamos el estado de los títulos, las mensuras vigentes y las restricciones de uso de suelo municipales o provinciales. Te asesoramos sobre las dimensiones mínimas de parcela permitidas por la ley en cada jurisdicción para evitar inconvenientes legales futuros.

En el ámbito rural, la infraestructura es tan importante como la tierra misma. Cada ficha de propiedad especifica el tipo de acceso (asfalto, ripio o tierra), la disponibilidad de tendido eléctrico, conectividad a internet y, fundamentalmente, el origen del agua (perforaciones, vertientes o derechos de riego). Verificamos que los caminos sean transitables durante todo el año.